Lerner y Mihanovich, con el embrujo de canciones

Lerner y Mihanovich, con el embrujo de canciones

“¿Estamos festejando bien el Día de la Amistad?”, preguntó Sandra Mihanovich, a un público seducido por la magia que la cantante argentina y su compatriota, al piano, Alejandro Lerner, irradiaban desde una amistad de casi cuatro décadas, a través del espectáculo “Solo la emoción”, que surgió hace dos años, y que el sábado desembarcó en el auditorio de la Conmebol.

El show, que comenzó a las 22:10, tras las presentaciones de Rolando Chaparro y Andrea Valobra, tuvo varios pasajes de intensas emociones: uno de ellos fue cuando la dupla argentina invitó a los artistas nacionales mencionados a compartir escenario para interpretar “Mil veces lloro”, con brillantes solos de Chaparro en la guitarra, y en la voz de Valobra.
Previamente fue invaluable la humorada de Lerner, con voz en falsete (también imitó al Topo Giggio), al recrear la época en que tocaba el piano en la banda de Mihanovich, hacia 1980, y al descubrir ella sus canciones, tanto le gustaron, que las incluyó en su segundo disco, “Puerto Pollensa” (1982).

Lerner ironizó sobre Arjona al pedir gritos por un “tratamiento terapéutico”… y el griterío fue entusiasta: sonaron los acordes de “No hace falta que lo digas”. Seguidamente, sorprendieron con una honesta versión de “Recuerdo de Ypacaraí”; junto a un sentido homenaje a Norberto Napolitano “Pappo”, fallecido hace ya 11 años, con su blues “Juntos a la par”.
El repaso de Lerner y Mihanovich comenzó con canciones que marcaron su encuentro musical, entre ellas: “Cuatro estrofas”, “Como yo te amé”, “Puerto Pollensa”, “Tengo ganas de estar bien” (muy aplaudida por su mensaje de protesta contra la inseguridad), “Cuando una mujer se enamora”; y también incluyeron “esas canciones que amamos”, al introducir “Just the way you are”, que en 1977 grabó el estadounidense Billy Joel.
Al coincidir con el día de la amistad, el recital fue un encuentro de sábado con amigos y canciones, amena, entretenida e inolvidable. La velada se despidió con “Volver a empezar”.
 

Vía | La Nación

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